La organización Somos México presentó denuncias contra Morena por el presunto uso ilegal de información confidencial de su padrón de afiliados. El caso abre nuevos cuestionamientos sobre el manejo de datos personales y el uso del poder político para confrontar a organizaciones opositoras.
Morena enfrenta nuevas acusaciones relacionadas con el presunto uso indebido de información confidencial. La organización Somos México denunció que el partido en el poder habría accedido y utilizado datos reservados de su padrón de afiliados para sustentar denuncias en las que se le acusa de permitir la participación de ministros de culto en actividades internas. Según la agrupación, se trata de información que no es pública y cuyo acceso ni siquiera está disponible de manera integral para los propios integrantes de la organización.
El señalamiento resulta especialmente delicado porque toca uno de los temas más sensibles en cualquier democracia: la protección de los datos personales y la privacidad de la participación política de los ciudadanos. Para diversos sectores, si se confirma que información confidencial fue utilizada con fines partidistas, el caso representaría un grave precedente sobre los límites entre el poder político y los derechos de los ciudadanos.
La denuncia también alimenta una crítica recurrente contra Morena: la tendencia a utilizar las instituciones, los recursos y las estructuras de poder para presionar, vigilar o debilitar a quienes considera adversarios. Lo que comenzó como un movimiento que prometía combatir los abusos del viejo régimen enfrenta ahora cuestionamientos que recuerdan precisamente las prácticas que durante años denunció desde la oposición.
Más allá del resultado legal de las denuncias, el caso fortalece la percepción de que Morena ha desarrollado una relación cada vez más agresiva con la disidencia política y las organizaciones que cuestionan su actuación. Cuando surgen sospechas sobre el acceso a información reservada para golpear a opositores, el debate deja de ser partidista y se convierte en una discusión sobre libertades, privacidad y los riesgos de la concentración del poder.