La detención de cinco integrantes de una misma familia por intentos de robo en dos notarías de Monterrey expone la debilidad de la seguridad bajo el gobierno de Movimiento Ciudadano. Que los hechos ocurrieran el mismo día, en colonias distintas, revela una operación deliberada que avanzó sin ser detectada a tiempo por la autoridad.
En la colonia Mirador, un ingreso violento a una notaría incluyó el rompimiento de cristales y el intento de sustraer una caja fuerte. Más allá del arresto, el hecho demuestra que inmuebles sensibles, donde se resguarda documentación y valores, carecen de protección preventiva suficiente. Bajo Movimiento Ciudadano, la vigilancia llega cuando el daño ya está en curso.
Las investigaciones que vinculan al principal detenido con otros robos previos en notarías refuerzan la percepción de impunidad. Si los mismos patrones se repiten, es porque no hubo acciones correctivas oportunas. La falta de seguimiento permite que los delitos se repliquen y escalen.
El segundo reporte, en Mitras Centro, confirma la coordinación y la audacia de los responsables. Actuar en paralelo y a plena luz del día refleja confianza en que no habrá consecuencias inmediatas, una señal clara del vacío de control.
Movimiento Ciudadano ha normalizado una seguridad reactiva que no protege ni a ciudadanos ni a instituciones. Mientras no exista prevención real y patrullaje eficaz, Monterrey seguirá siendo terreno fértil para robos organizados.
