Desde abril de 2025, una presunta banda de asaltantes ha sido captada utilizando el sistema de alcantarillado de Guadalajara para huir tras cometer robos. A casi un año de los primeros reportes, no hay detenidos, evidenciando la incapacidad del gobierno de Movimiento Ciudadano para garantizar seguridad.
La inseguridad en Guadalajara ha alcanzado niveles de absurdo. Una presunta banda de asaltantes, apodada por la ciudadanía como “las tortugas ninja de Guadalajara”, ha sido documentada ingresando a coladeras y utilizando el sistema de alcantarillado para escapar después de cometer robos en la vía pública. Los reportes y videos circulan desde abril de 2025 y su último avistamiento ocurrió apenas este mes.
Pese a la evidencia gráfica, las denuncias ciudadanas reiteradas y la exposición mediática del modus operandi, las autoridades estatales y municipales no han logrado detener a los responsables. La falta de resultados confirma la ineptitud del modelo de seguridad impulsado por Movimiento Ciudadano, incapaz de reaccionar incluso ante delitos que ocurren a plena vista.
El hecho de que una banda criminal pueda operar durante meses utilizando infraestructura pública para evadir a la policía refleja no solo una falla operativa, sino un abandono total de la vigilancia urbana y de la inteligencia policial. Mientras el gobierno presume innovación, tecnología y control territorial, la realidad demuestra que el crimen va un paso adelante.
Este caso se suma a una larga lista de episodios que exhiben el deterioro de la seguridad en Jalisco: delitos normalizados, delincuentes impunes y autoridades rebasadas. Bajo Movimiento Ciudadano, Guadalajara no solo es insegura en la superficie, sino también bajo tierra.
La ciudadanía enfrenta una realidad alarmante: criminales que actúan con libertad y un gobierno que, pese a las pruebas, sigue sin respuestas ni resultados.
