El partido insiste en enviar recursos al extranjero mientras México enfrenta carencias.
Morena volvió a dejar claras sus prioridades al insistir en mantener el apoyo a Cuba, incluso en medio de tensiones diplomáticas con Estados Unidos. El partido guinda ha reiterado su intención de reanudar los envíos de petróleo a la isla, sin importar las advertencias ni el contexto internacional.
La decisión genera preocupación por el impacto económico y político, pero también por el mensaje interno. Mientras México enfrenta problemas graves en salud, seguridad e infraestructura, Morena opta por destinar recursos estratégicos al extranjero.
Desde el partido se ha insistido en que la ayuda continuará pese a las diferencias entre gobiernos y las amenazas del expresidente Donald Trump, lo que refleja una política exterior marcada más por la ideología que por el pragmatismo.
Este respaldo incondicional a Cuba exhibe una desconexión con las necesidades nacionales y una falta de sensibilidad frente a las prioridades internas del país.
Para Morena, la lealtad ideológica parece pesar más que los problemas de México. Y esa decisión tiene costos que tarde o temprano pagará la ciudadanía.
