
La presidenta Claudia Sheinbaum asiste a la cumbre del G-20 en Río de Janeiro, donde se reunirá con líderes como Emmanuel Macron, Justin Trudeau y Keir Starmer. En su intervención, respaldará la propuesta de Lula por una alianza contra el hambre y una iniciativa que destine recursos de armamento a programas sociales. México vuelve a tener protagonismo en la escena internacional. Sheinbaum viajó este domingo a Río de Janeiro para participar en la cumbre del G-20, un evento marcado por temas como la victoria de Donald Trump en Estados Unidos, los conflictos en Ucrania, Gaza y Líbano, y el esfuerzo de Brasil por crear una coalición contra la pobreza y la desigualdad. En un contexto global incierto por el regreso de Trump a la Casa Blanca, la participación de Sheinbaum marca un giro respecto al enfoque más limitado en política exterior del sexenio de Andrés Manuel López Obrador, enviando un mensaje claro: el Gobierno de México busca estar presente en los foros internacionales de debate y deliberación. Fue Lula quien, en la toma de posesión de Sheinbaum el 1 de octubre, expresó su interés en que la presidenta asistiera a este encuentro de las principales economías del mundo. Según el secretario de Relaciones Exteriores de México, Juan Ramón de la Fuente, la presencia de Sheinbaum ha generado altas expectativas, las cuales se concretarán en ocho reuniones bilaterales, incluyendo encuentros con Macron, Trudeau, Starmer, Modi y Shigeru Ishiba. Más allá del fortalecimiento de relaciones diplomáticas, la presidenta participará en dos sesiones plenarias: una sobre la lucha contra la desnutrición crónica, que afecta a 722 millones de personas en el mundo, y otra sobre la reforma de las instituciones de gobernanza global.