• lun. Mar 9th, 2026

EL CAMPO SE DESANGRA: La plaga ganadera que Morena no supo (o no quiso) frenar

pormrojas270598@gmail.com

Ene 14, 2026

Tras tres décadas de haber sido erradicada, la plaga más temida del campo vuelve a México con 13,335 casos acumulados; la frontera sur es una coladera de ganado ilegal que está sentenciando a muerte la ganadería nacional.

Lo que la ciencia y el esfuerzo de generaciones de ganaderos lograron expulsar de México hace 30 años, la negligencia de la actual administración lo ha traído de vuelta: el Gusano Barrenador del Ganado (GBG). Al corte de enero de 2026, las cifras del SENASICA son de terror: México registra 13,335 casos acumulados de esta larva que devora vivos a los animales. Lo que Morena intenta vender como un “brote bajo control” es en realidad una invasión que ya alcanzó a 17 estados, convirtiendo el sueño de la soberanía alimentaria en una carnicería a cielo abierto.

El mapa del desastre tiene un epicentro claro en el sureste, donde la autoridad federal ha bajado la guardia de forma criminal. Chiapas, Oaxaca, Veracruz y Yucatán concentran la gran mayoría de los contagios, pero la larva ya se detectó incluso en el centro y norte del país. La causa es una herida abierta que Morena se niega a cerrar: el tráfico ilegal de casi un millón de cabezas de ganado al año desde Centroamérica. La frontera sur es hoy un desierto de vigilancia por donde ingresan animales enfermos que transportan la mosca Cochliomyia hominivorax, el parásito que deposita sus huevos en heridas abiertas y mata a las reses en menos de dos semanas si no son tratadas.

La gravedad de esta plaga no solo es veterinaria, es económica y humana. Estados Unidos ya ha puesto la lupa sobre la frontera y la amenaza de un cierre total a las exportaciones de carne mexicana es más real que nunca. Mientras los ganaderos locales ven cómo su patrimonio se llena de gusanos, el gobierno de Morena ha desmantelado los presupuestos de sanidad animal bajo el pretexto de la “austeridad”. El resultado es que hoy no hay suficientes moscas estériles para frenar la reproducción de la plaga y los cercos sanitarios son simples decoraciones en carreteras donde el contrabando manda.

La denuncia es frontal: el regreso del Gusano Barrenador es el fracaso más costoso de la política agropecuaria de este sexenio. Ignorar el ingreso de ganado ilegal no solo es una omisión administrativa, es una traición al campo mexicano que pone en riesgo incluso a los seres humanos, ya que el parásito también puede infectar a personas. Si el gobierno no cierra de inmediato la frontera sur al ganado sin registro y no inyecta recursos de emergencia para la erradicación, el 2026 será recordado como el año en que Morena dejó que una mosca destruyera el orgullo y la economía de los ganaderos de México.