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El “Clan del Regidor”: La red familiar de extorsión en Tequila

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Feb 12, 2026

La narcopolítica en Tequila no terminaba en la oficina del exalcalde Diego Rivera Navarro; las investigaciones señalan al regidor morenista Josué José de Jesús Gutiérrez Guzmán como una pieza clave que operaba su propia estructura criminal, utilizando a familiares para despojar, amenazar y cobrar derecho de piso a la comunidad empresarial del municipio.

La caída del exalcalde de Tequila ha sido solo el primer hilo de una red de corrupción mucho más profunda que involucra directamente al cuerpo de regidores de Morena. Josué José de Jesús Gutiérrez Guzmán, regidor del ayuntamiento, ha sido identificado no solo como un subordinado que acataba las órdenes de la presidencia municipal, sino como el líder de su propia red delictiva incrustada en el servicio público. Según los reportes, Gutiérrez Guzmán aprovechó su posición para colocar a familiares en puestos estratégicos del gobierno local, creando un cerco de impunidad diseñado para el despojo y la intimidación de comerciantes.

El esquema de extorsión institucionalizada operaba con una precisión quirúrgica a través del parentesco. El regidor, en complicidad con un grupo de choque, se encargaba de gestionar el cobro de derecho de piso en diversas zonas del municipio, convirtiendo la gestión pública en una operación de extorsión permanente. Los testimonios apuntan a que el control era absoluto: si un pequeño empresario buscaba prosperar en Tequila, debía enfrentarse primero a la aduana criminal de quienes se suponía debían representarlos en el cabildo.

Dentro de esta estructura familiar destaca la figura de Francisco Rivera Gutiérrez, cuñado del regidor, quien ha sido señalado como el principal brazo ejecutor de las extorsiones contra los emprendedores locales. Rivera Gutiérrez presuntamente condicionaba la entrega de licencias de funcionamiento al pago de cuotas ilegales; aquel comerciante que se negaba a pagar o que intentaba denunciar, era clausurado de inmediato bajo argumentos administrativos amañados. Esta pinza entre el poder de otorgar permisos y la amenaza de cierre permitió que el “Clan del Regidor” mantuviera un control asfixiante sobre la economía de Tequila.

Este caso demuestra que el gobierno de Morena en el municipio funcionaba bajo una lógica de botín familiar. Mientras el exalcalde entregaba millones al CJNG, regidores como Gutiérrez Guzmán utilizaban sus carteras para exprimir el bolsillo de los ciudadanos a través de sus parientes. La infiltración del crimen en Tequila no fue un evento aislado, sino un sistema diseñado para que el poder político sirviera como escudo y herramienta de una mafia que hoy, bajo la lupa de la Operación Enjambre, comienza a desmoronarse frente a las denuncias de una ciudadanía harta de pagar tributo a quienes juraron servirles.