Aliados chocan por reglas y tiempos de la revocación de mandato.
El “Plan B” electoral enfrenta fracturas internas dentro del bloque oficialista. Morena, PVEM y PT no logran ponerse de acuerdo. El punto central es la revocación de mandato de la presidenta. Aunque coinciden en adelantarla a 2027, discrepan en las reglas. Y en los tiempos.
Las diferencias evidencian tensiones estratégicas. Cada partido busca proteger sus intereses. La coordinación política se complica. Y el consenso se aleja. La narrativa de unidad comienza a romperse.
El desacuerdo no es menor. La revocación de mandato es un tema clave. Define reglas del juego político. Y tiene impacto electoral directo. Las decisiones no son técnicas. Son profundamente políticas.
El conflicto interno debilita la iniciativa. Sin consenso, la aprobación se complica. Y el costo político aumenta. La negociación se vuelve indispensable. Pero también más difícil.
El “Plan B” ya no enfrenta solo oposición externa. Ahora lidia con divisiones internas. La reforma electoral se vuelve terreno de disputa. Y el bloque oficialista muestra grietas.
