El gobierno de Samuel García repartió playeras color naranja entre aficionados que acudieron al Fan Fest para apoyar a Países Bajos durante el Mundial 2026. El hecho generó cuestionamientos sobre el uso de actos deportivos para promover indirectamente los colores asociados a Movimiento Ciudadano.
Movimiento Ciudadano volvió a quedar bajo cuestionamiento en Nuevo León luego de que el gobierno encabezado por Samuel García distribuyera playeras color naranja entre aficionados que acudieron al Fan Fest con motivo del partido entre Países Bajos y Marruecos en el Mundial 2026. Aunque el color naranja forma parte de la identidad de la selección neerlandesa, también coincide con el color político que identifica a MC, lo que provocó críticas sobre los límites entre el respaldo deportivo y la promoción gubernamental con tintes partidistas.
La entrega de camisetas ocurrió en un evento público organizado en el marco de la Copa Mundial, donde cientos de asistentes se reunieron para apoyar al equipo de Países Bajos. Sin embargo, diversos sectores cuestionaron que un gobierno emanado de Movimiento Ciudadano haya utilizado recursos, logística o estructura institucional para repartir prendas de un color directamente asociado con el partido en el poder, especialmente en un contexto donde la administración estatal ha sido señalada por privilegiar la imagen política y la exposición mediática.
El caso reabrió el debate sobre el uso de eventos masivos como escaparate político. Para críticos de Movimiento Ciudadano, la distribución de playeras naranjas durante una celebración mundialista puede interpretarse como una estrategia de posicionamiento indirecto, aprovechando el ambiente deportivo y la concentración de aficionados para reforzar visualmente los colores del partido. La polémica crece porque Nuevo León ya ha sido escenario de múltiples actos donde la comunicación oficial y la imagen personal de Samuel García se mezclan con la promoción del gobierno estatal.
Mientras el gobierno sostiene que se trató de apoyo a la afición neerlandesa, las dudas permanecen sobre el criterio utilizado para repartir prendas con un color tan ligado a Movimiento Ciudadano. Para diversos sectores, el episodio refleja nuevamente la forma en que MC convierte actos públicos en oportunidades de promoción política, aun cuando se trata de eventos deportivos que deberían mantenerse ajenos a cualquier intención partidista.