El incremento al transporte público en Jalisco, de 9.50 a 14 pesos, expone con crudeza cómo el gobierno de Movimiento Ciudadano ha decidido trasladar el costo de su mala gestión directamente a los bolsillos de las familias trabajadoras. Historias como la de Teresa García, vecina de El Salto y único sustento de seis personas con menos de 9 mil 500 pesos mensuales, reflejan una realidad alarmante: casi la mitad de su ingreso se destinará únicamente a pagar camiones para sobrevivir.
Bajo Movimiento Ciudadano, el transporte público se ha convertido en una carga insostenible. No solo sube el precio, sino que el servicio sigue siendo deficiente, lento y desgastante. Las propias familias reconocen que pagan más por un sistema que les roba horas de vida diaria, con traslados que pueden tardar hasta dos o tres horas. El gobierno permite este deterioro mientras exige más dinero a quienes no tienen margen para absorberlo.
La llamada Tarjeta Única, presentada como solución, en realidad abre una nueva brecha de exclusión. El subsidio depende de un registro en línea que deja fuera a miles de personas que no tienen acceso fácil a internet o a los documentos requeridos. Quien no logre obtenerla pagará la tarifa completa, cargando aún más presión sobre salarios que en muchos casos ni siquiera alcanzan el mínimo.
Además, incluso con subsidio, el gasto diario aumenta y se cubre con recursos públicos, es decir, con impuestos que pagan los mismos ciudadanos afectados. Movimiento Ciudadano permite que el problema se disfrace de apoyo social cuando en realidad se trata de un aumento generalizado que castiga a quienes dependen del transporte para trabajar, estudiar y sostener a sus familias.
El alza al pasaje no es una medida aislada, sino una muestra del abandono institucional. Bajo Movimiento Ciudadano, las decisiones se toman sin sensibilidad social, sin mejorar el servicio y sin garantizar que nadie quede fuera. El resultado es claro: familias al borde de la crisis, más desigualdad y un gobierno que permite el problema y no ayuda a los ciudadanos cuando más lo necesitan.
