
Que si va o no va, que si ya tiene boleto o sigue en veremos. Pedro Haces, el diputado federal y líder sindical de la Catem, ha vuelto a desatar polémica con su solicitud de licencia justo en el arranque del periodo de sesiones en la Cámara de Diputados. Y todo para, supuestamente, asistir al Super Bowl en New Orleans. Porque claro, la política puede esperar cuando hay un partido tan importante en juego.
Haces, conocido por su cercanía con Ricardo Monreal y su afición por la tauromaquia, pidió licencia del 5 al 9 de febrero, en una movida que no sorprende, pero sí indigna a algunos dentro de su propio partido. No es la primera vez que el legislador decide tomarse “un respiro” cuando hay sesiones clave, y esta vez no es la excepción: su ausencia lo dejó fuera de la discusión y votación del Comité de Evaluación del Poder Legislativo, un tema clave rumbo a la elección del Poder Judicial el próximo 1 de junio.
Lo mejor del asunto es su actitud despreocupada. En una entrevista con Latinus, el diputado dejó claro que su prioridad no es precisamente legislar: “No lo sé todavía, pero si llegara a ir lo anuncio para que luego no anden con sus pendejadas ‘que anda aquí, que anda allá’”. Como si su deber legislativo fuera un favor y no una obligación. Y por si fuera poco, se da el lujo de rematar con su clásica arrogancia: “Confirmaré en su momento, cuando tenga mi ticket y mi boleto de avión”.
Pero eso no es todo. Haces se dio tiempo para presumir su otra gran pasión: los toros. “Hoy soy un ciudadano más, no soy diputado, ahorita voy a los toros”, declaró sin remordimientos, dejando claro que su agenda personal está por encima de cualquier responsabilidad pública. Y, como si fuera poco, fantaseó con la posibilidad de compartir palco con Donald Trump en el Super Bowl: “Ojalá estuviera cerca del señor Trump y también ver por primera vez a un presidente de un país como es Estados Unidos en un Super Bowl”. No es un chiste, lo dijo en serio.
Así, mientras el Congreso arranca con temas cruciales, Pedro Haces sigue en su mundo, priorizando la NFL y la tauromaquia antes que su labor legislativa. Al final, lo único seguro es que los ciudadanos seguirán pagando su sueldo, esté en su curul o disfrutando del espectáculo deportivo del año. Total, ¿qué importa una votación cuando se trata del Super Bowl?