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Los desaparecidos como quiera, ¿pero y los turistas? El Mundial obliga a MC a escuchar lo que ignoró durante años

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Jun 17, 2026

La disposición del gobierno de Jalisco para dialogar con colectivos ante posibles protestas durante el Mundial ha generado cuestionamientos sobre la falta de atención que durante años han enfrentado las familias de personas desaparecidas.

Durante años, colectivos de búsqueda en Jalisco han solicitado reuniones, apoyo institucional, acompañamiento y resultados frente a una crisis de desapariciones que ha marcado a miles de familias. Sin embargo, muchas de esas exigencias fueron recibidas con indiferencia, lentitud burocrática o promesas incumplidas. Hoy, a unos días de uno de los eventos deportivos más importantes del planeta, el gobierno de Movimiento Ciudadano asegura que mantiene abiertos los canales de diálogo para evitar conflictos durante el Mundial.

La diferencia en la reacción resulta difícil de ignorar. Las familias llevan años denunciando desapariciones, localizando fosas, organizando búsquedas con recursos propios y exigiendo justicia. Incluso han denunciado el retiro de fichas de búsqueda y la falta de respuestas efectivas por parte de las autoridades. Sin embargo, la urgencia institucional parece haberse activado cuando existe la posibilidad de que las protestas sean vistas por visitantes extranjeros y medios internacionales.

El mensaje que perciben muchas víctimas es devastador: cuando desaparece una persona, la respuesta tarda; cuando existe el riesgo de afectar la imagen internacional del estado, el diálogo aparece de inmediato. La prioridad parece no ser resolver la crisis humanitaria, sino evitar que el Mundial exhiba ante el mundo una realidad que los colectivos llevan años denunciando.

Movimiento Ciudadano enfrenta así uno de los cuestionamientos más severos de su gestión en Jalisco: haber ignorado durante años el dolor de miles de familias para reaccionar únicamente cuando los reflectores internacionales apuntan hacia el estado. Porque para quienes siguen buscando a un hijo, una hermana o un padre desaparecido, el problema nunca ha sido la protesta; el problema ha sido que nadie quiso escuchar hasta que llegaron los turistas.